



BABE-1534
El babero más chuli, simpático y original con la frase: retrocede, tengo una mamá loca y no tengo miedo de usarla para regalar a un niño o niña. Fabricado en poliéster de alta calidad plastificado (para que no traspasen los líquidos), con ribete y cintas para atar. Lavable y reutilizable. Un regalo fantástico a juego con la camiseta y el body. La personalización de este producto demora su envío en 2 días laborables.

Tienes a tu alcance uno de los productos más divertidos y fantásticos, un babero con la auténtica leyenda que echará atrás a las manos ajenas que quieren tocar y manosear al bebé.
Con la leyenda de retrocede, pues tengo una mamá que está loca y la usaré, estamos diciendo a cualquiera que se acerque al carrito, por ejemplo, que no se le ocurra andar con el lactante.
Un motivo gracioso, a la par que muy claro y convincente.
Todos los que hemos sido padres hemos sufrido (sí, sufrido) los continuos acercamientos y tocamientos a nuestro bebito por parte de personas extrañas.
Por un lado nos hace sentir bien porque no deja de ser un motivo de atracción al resto de los mortales.
Pero, por otro, casi que es preferible que le dejen tranquilo porque no sabemos si se han lavado las manos, sabiendo además que nuestro pequeñuelo se lleva todo a la boca, casi que preferimos que nadie los toque y así todos tranquilos..
Y una fantástica manera de alejarlos es gracias a éste simpático babero de tengo una mamá loca (también disponible en formato de abuela y tía, para las interesadas).
Así como también hemos pensado y creado la misma línea con body de bebé (guapísimos!) y camisetas para toda la familia, para que estén al loro y nadie deje de darse por aludido ¿está claro?.
El babero tiene un tamaño de 24.5 x 25 x 0.2 cm
La cinta de sujeción es de 26 cm
El ribete es de 1 cm de ancho
Tu babero pesa 27 gr.
Es muy suave al tacto, como corresponde a un producto infantil.
Se puede lavar sin problema alguno, recomendamos con agua fría y usar siempre jabón neutro sin aditivos.
Secado al aire y sol, sin secadora.
No cala ni traspasa, tiene un plástico intermedio protector para evitar que el líquido derramado sobre el mismo pueda pasar a su través.
Edad recomendada (por el tamaño), a partir de 6 meses (pero se puede usar antes sin problema).
También te gustará